Tips de liderazgo.
Por Carolina Román Torres.
Uno x todos
Los “niños problema” pueden ser vistos como un caso individual o bien como un sensor que detecta antes que nadie una ansiedad colectiva que es invisible en el resto de la sala.
A veces parece que el niño “contagia” a toda la sala, pero lo que podría suceder es que él o ella mostraron primero lo que preocupaba al resto.
Puedes probar atendiendo a todo el grupo como si presentara la dificultad que manifiesta el niño afectado.
Prueba. Espera. Saca tus propias conclusiones.
¿Cómo explicar esa ansiedad colectiva? Como una carga eléctrica que se acumula por cansancio, por aburrimiento, por incertidumbre o porque un tema parece muy difícil de abordar.
Entrenarse detectando las propias ansiedades, es buen ejercicio para entender las ansiedades en la sala.
Los alumnos designados
La leyenda del rey Arturo, mítico monarca de Gran Bretaña del siglo VI, cuenta que el rey se reunía con sus caballeros para tratar asuntos de Estado en una mesa redonda.
“En la mesa, todos estaban a la misma distancia de Dios” cuenta la leyenda. Lo cierto es que una base de la legitimidad del líder es su distancia equitativa de todos los integrantes del equipo.
Los grupos son muy, pero muy sensibles al trato especial que el líder puede ofrecerle a un integrante del equipo, ya sea para reconocerle sus méritos como para señalarle sus errores.
así que ten en cuenta:
“En la mesa, todos estaban a la misma distancia de Dios” cuenta la leyenda. Lo cierto es que una base de la legitimidad del líder es su distancia equitativa de todos los integrantes del equipo.
Los grupos son muy, pero muy sensibles al trato especial que el líder puede ofrecerle a un integrante del equipo, ya sea para reconocerle sus méritos como para señalarle sus errores.
así que ten en cuenta:
- Siempre que premies o sanciones a alguien, evita concentrarte solo en esa persona, explica el rasgo que destacas y comenta que él o ella no son los únicos con esa característica.
- No concentres los señalamientos en las mismas personas.
Comparte el poder
El poder es básicamente una responsabilidad, la capacidad de poder-hacer.
Quien está más confiado en su poder logra compartirlo con mayor naturalidad.
Promueve el aprendizaje del rol de liderazgo asignando tareas y proyectos donde alguien ocupe el rol de líder, es decir, se ocupe de ayudar al equipo a lograr el resultado esperado.
Dos recomendaciones muy útiles:
- Terminada la tarea analiza con el líder su proceso, dónde le fue mejor y dónde podría mejorar, focalizando las acciones del líder primero y las del equipo después.
- Rota los liderazgos. Todos deben asumir alguna tarea en algún momento aunque no dominen las competencias de coordinación, aunque fracasen en el intento.
No hay aprendizaje sin error. ¿No crees? ©

